Investigación mexicana en el contexto científico del Nobel de Química 2026

En memoria de Thomas Bushe y Germinal Cocho

 

Por Dr. Francisco Riquelme, profesor investigador Centro de Investigaciones Biológicas (CIB), UAEM.

Un trabajo publicado por investigadores de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos y la Universidad Nacional Autónoma de México forma parte de las referencias del documento científico que fundamenta el Premio Nobel de Química 2026 [1], otorgado a Henri B. Kagan y Kenso Soai por sus descubrimientos sobre efectos no lineales y autocatálisis en la síntesis orgánica asimétrica.

En el artículo «Molecular shape as a key source of prebiotic information», publicado en 2020 en la revista Journal of Theoretical Biology[2] por Hugo I. Cruz-Rosas (UNAM), Francisco Riquelme (CIB-UAEM), Alejandra Ramírez-Padrón (UNAM), †Thomas Buhse (CIQ-UAEM), †Germinal Cocho (UNAM) y Pedro Miramontes (UNAM), se propone que la forma molecular puede actuar como fuente de información para la organización de los sistemas vivos y sus posibles precursores prebióticos.

Para comprender esta relación conviene imaginar nuestras manos: son imágenes especulares, pero no pueden superponerse. Algunas moléculas presentan una propiedad equivalente, denominada quiralidad. En los seres vivos predomina una de estas orientaciones en los componentes fundamentales, como los aminoácidos de las proteínas y los azúcares del ADN y ARN, fenómeno conocido como homoquiralidad biológica.

Los descubrimientos de Kagan y Soai permiten mejorar la síntesis de compuestos quirales y explorar el origen de la homoquiralidad, caracterizada por el predominio de aminoácidos L y azúcares D. Comprender el origen de esta preferencia sigue siendo una cuestión clave en la biología evolutiva.

De acuerdo con Francisco Riquelme, profesor investigador del Centro de Investigaciones Biológicas y coautor del trabajo citado en la fundamentación científica del Premio Nobel, esta contribución mexicana aporta una perspectiva complementaria sobre la relevancia biológica de los descubrimientos de Kagan y Soai.

Explora cómo la geometría molecular puede favorecer el reconocimiento entre moléculas, la transferencia de información y la organización de sistemas moleculares, al proponer que la información biológica también puede expresarse mediante formas y acoplamientos espaciales, además de las secuencias genéticas.

Este enfoque vincula la posible evolución de la homoquiralidad con el origen de la información y la organización biológica, cuestiones centrales para comprender el surgimiento y evolución de la vida.

 

[1]Cruz-Rosas HI, Riquelme F, Ramírez-Padrón A, Buhse T, Cocho G, Miramontes P. Molecular shape as a key source of prebiotic information. J Theor Biol. 2020; 499:110316. DOI: 10.1016/j.jtbi.2020.110316.

[2] The Nobel Committee for Chemistry. Non-linear effects and autocatalysis in asymmetric organic synthesis: scientific background to the Nobel Prize in Chemistry 2026. Stockholm: The Royal Swedish Academy of Sciences. Disponible en: https://www.nobelprize.org/uploads/2026/10/advanced-chemistryprize2026.pdf.

Séptimo Simposio de Investigación en Quiralidad, CIQ-UAEM, Cuernavaca, Morelos, 2025. Foto: Cortesía.